¿Qué es el Diagnóstico Genético Preimplantacional?

El Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) es el estudio del material genético de óvulos o embriones que permite detectar determinadas alteraciones hereditarias y seleccionar los que son cromosómicamente normales antes de su transferencia al útero materno.

El diagnóstico sirve para eliminar la transmisión de alteraciones hereditarias. Esta técnica resulta muy útil cuando existen antecedentes de enfermedades genéticas o cromosómicas en la familia y se realizan dentro de programas de fecundación in vitro.

¿Cuándo se lleva a cabo el Diagnóstico Genético Preimplantacional?

Este procedimiento se puede llevar a cabo en parejas que son portadoras de alguna alteración genética o están afectadas por ella y que puede transmitirse a sus hijos (como translocaciones, inversiones, enfermedades monogénicas u otras afectaciones cromosómicas). El DGP también se aconseja en casos de embarazos previos trisómicos, cuando ha habido abortos de repetición.

Con los embriones, el estudio tiene lugar cuando se encuentran en la fase de 6-8 células, generalmente el tercer día de su desarrollo. Se realiza una biopsia de cada uno de ellos, se descartan los que presenten la anomalía genética concreta que se esté determinando y se seleccionan únicamente los embriones sanos.

En el caso de los óvulos, solo pueden detectarse patologías hereditarias de origen materno. Se procede a una biopsia del corpúsculo polar mediante una pequeña obertura en la zona pelúcida que lo envuelve. Se extrae el corpúsculo polar y los ovocitos se inseminan por medio de una ICSI. Al cabo de dos días, con el resultado genético del corpúsculo polar, se seleccionan los embriones provenientes de ovocitos genéticamente sanos que se transferirán al útero.