Historias de nuestras pacientes

Vuestra opinión nos llena de alegría, hace que queramos seguir mejorando y sobre todo sirve para ayudar a todas esas mujeres que van en busca de un tratamiento de reproducción asistida.

Poder compartir historias reales de nuestras pacientes nos ayuda a trasladar cual es la realidad del centro, del equipo y la experiencia con nosotros.

* Los nombres son ficitios para preservar la privacidad de nuestras pacientes.

Anna

“Primero de todo debería informaros de que mi bebé ya ha nacido, pero me consta que ya lo sabéis, pues avisé a Helga y ella a ti, Sara.

Así que dejadme que primero de todo os dé las gracias por hacer posible toda esta odisea.

Hace una semana, tras sólo media hora de parto, que pasó súper rápido, sin epidural ni puntos, nació Garbancito, ahora ya tenemos a Garbancito aquí.

Un embarazo sin molestias, llena de energía, un parto rápido y un niño… lo más bueno del mundo. No se puede pedir más.
Soy muy muy feliz, ¡gracias a las dos por hacerlo posible!”

Mercedes

“La verdad es que nosotros acudimos al centro CIRH bajo recomendación de unos amigos que habían tenido gracias a ellos a su pequeña y las expectativas puestas en el centro se cumplieron con creces!

Mi marido llevaba una vasectomía hecha desde hacía 13 años, nos realizaron un estudio a ambos, y viendo que todo era correcto en ambos nos propusieron como método una FIV-ICSI que fue exitosa y de ¡ahí tuvimos a nuestra pequeña princesa!

¡El trato recibido por todo el personal del centro fue espectacular!, desde el departamento de andrología donde nos atendió el simpatiquísimo Dr. Fabián hasta las llamadas que recibíamos del laboratorio para ver la evolución de nuestros embriones.

El trato con la Dra. Sara López, que fue quien llevaba nuestro caso, fue mucho más que bueno: humana, profesional, realista e implicada en todo lo que hacíamos, simplemente espectacular.

¡100% recomendable! Tanto el centro, el personal y en especial la Dra. Sara López”

Laura

“Tan solo quiero darte las gracias por todo.
La verdad es que no sé demasiado bien qué decirte, pero porque tengo muchísimas cosas que decirte y, sobre todo, que agradecerte.

La primera vez que te vinimos a ver mi novio i yo a principios del año 2013, ya vimos que tú eras nuestra oportunidad de ser padres. Tu sonrisa, tu calidez, tu amabilidad me enamoraron y, cuando salimos de allí y mi novio me dijo “la doctora me ha gustado mucho”, supe que todo iría bien porque él no confía en cualquiera, al contrario.

Y fue así.
No estabas de acuerdo con las pruebas que traíamos y las repetiste, y eso hizo que de FIV pasáramos a IAD, y en diciembre de 2013 tenía mi positivo y, en agosto de 2014, nacía mi tesoro, Emma.

Cuando decidimos que queríamos un segundo hijo, los dos teníamos claro que te queríamos a ti; si no, nada de nada. Te volvimos a ver a principios de septiembre (hace seis meses), a mediados de octubre hacíamos la IAD y a finales volvía a ver mi positivo.

El día que vine a hacerme la eco de control de 6 semanas, aún no se veía y no había latido, y yo me asusté mucho porque con Emma ya la vimos con latido desde el primer día, y tus palabras y tu expresión fueron lo único que me hizo estar tranquila toda la semana. Tú me dijiste: “todo está bien; hay una pequeña condensación y se ve el saco; sólo tiene que crecer”, y yo sabía que decías la verdad.

El embarazo va perfecto. Mañana ya estaré de 24 semanas y es un niño, y nuestra familia sólo podemos agradecerte todo lo que has hecho por nosotros. Sigue siendo siempre como eres, porque no nos haces sentir pacientes, o incluso “enfermos”, sino cómplices de una historia que está por empezar o que ya ha empezado.

El amor y la confianza que desprendes en las visitas son muy importantes para las personas que, como nosotros, no podemos tener hijos, y nos haces sentir genial.

Como te digo en el asunto del mensaje: simplemente, gracias por todo.

Siempre te recordaré, porque mis hijos están conmigo gracias a ti.”

Patricia

“Escogimos el CIRH por la recomendación de unos amigos, no tenemos ninguna experiencia con otra clínica, pero sin dudarlo nosotros también lo recomendaríamos.

Hoy escribo con un embarazo de casi 8 semanas, por lo que no tengo más que gratitud y buenas palabras, aunque también lo hemos sufrido. No es un proceso fácil, y no siempre es fácil ser optimista y positiva; las hormonas nos juegan malas pasadas y no siempre obtenemos los resultados deseados, por lo que creo que es básico sentirte apoyado y entendido por un buen equipo médico. Y así nos hemos sentido con mi pareja en el CIRH durante los tratamientos, concretamente en nuestro caso con la Dra. Castro, profesional y realista, creando las expectativas adecuadas, ni más ni menos, con lo que siempre eres consciente del terreno por el que estás pisando, algo que creo que es básico y muy importante en todo el proceso.

Hemos pasado por dos FIV, por lo que también vivimos una beta negativa, un momento durísimo y emocionalmente muy fuerte, mucho, y que además en nuestro caso también tenía consecuencias a nivel económico. En este sentido, la ayuda, la atención recibida por Eva Borao, y la rapidez en la gestión de los trámites sobre las opciones de financiación des del CIRH, también ayudaron a recuperar las fuerzas, a verlo más claro y sin más demora ir a por el segundo tratamiento.

Los procesos son duros, no entiendes todo lo que escuchas, no encuentras ni a veces hay explicación sobre el por qué no ha funcionado, es un tiovivo a nivel emocional, es importante compartir y apoyarte en tu pareja, si la tienes, pero sentir que estás en las manos adecuadas creo que es lo más importante, y así me sentí, nos sentimos, nosotros en el CIRH.”