Si realizo un tratamiento de Reproducción Asistida, ¿el embarazo será diferente?

29 diciembre, 2016 Reproducción asistida

Surgen muchas dudas a la hora de iniciar un proceso de fertilidad. Aquí te explicamos cómo el desarrollo es igual que el de un embarazo natural

Muchas mujeres tienen dudas a la hora de iniciar un tratamiento de reproducción asistida, es normal. Asimilar que un hijo no va a ser concebido de forma natural, es algo para lo que no estamos preparadas. Por eso el apoyo psicológico suele convertirse en un pilar primordial a lo largo del proceso de toma de decisión. “La sociedad actual nos prepara para evitar el embarazo, pero no para afrontar una posible infertilidad. Crecemos pensando que no tendremos problemas para concebir y que podremos ser padres cuando queramos sin tener en cuenta factores como la edad”, afirma Helga Pallàs, psicóloga del CIRH.

“¿Mi embarazo será como el de las otras mujeres que se embarazan de forma natural? ¿Mi hijo crecerá como los demás niños?” En efecto, la forma en la que crece el embrión y los síntomas que puede tener la mujer durante la gestación, tanto de la mamá como del bebé, son los mismos en ambos casos. Éstas son preguntas que una mujer que ha recurrido o está pensando en seguir un tratamiento de Reproducción Asistida puede hacerse.

Un embarazo a través de una técnica de reproducción asistida es solo diferente al principio. Si es el caso de una fecundación in vitro, el óvulo se fecunda en el laboratorio y una vez transformado en preembrión se transfiere al útero para que continúe su desarrollo de forma normal. En el caso de la inseminación artificial, se imita la reproducción natural, facilitando a los espermatozoides la llegada al útero en el momento de la ovulación.

Una vez el preembrión se ha transferido al útero de la mujer, el embarazo sigue el mismo que en un embarazo natural.

Se experimentan los mismos síntomas

Además, se dan los mismos síntomas habituales de un embarazo conseguido a través de reproducción asistida.

En lo referente a los riesgos que puede conllevar el embarazo, estos van ligados a la edad de la mujer y no a la forma como se consiguió el embarazo. De esta manera, el riesgo de sufrir un aborto espontáneo es el mismo en ambos casos y se incrementa según la edad de la mujer. Además, en el caso de una mujer que ha recibido una donación de óvulos, este riesgo no aumenta, ya que éstos proceden de una mujer joven de entre 18 y 35 años.

Si se trata de casos de embarazos en edades más avanzadas, obtenidos de forma natural o mediante la ayuda de técnicas de reproducción asistida, hay un poco más de riesgo de desarrollar alteraciones de la tensión arterial o diabetes durante el embarazo. Por esta razón, los profesionales que realicen el seguimiento de estos embarazos, pondrán en marcha todos los mecanismos de prevención y tratamiento convenientes.

Si tiene alguna pregunta relacionada con este u otros temas, puede consultar con el equipo del CIRH y resolveremos todas sus dudas.


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