¿Qué es la obstrucción de trompas?

Una de las principales preguntas que se hace una pareja cuando tienen problemas para ser padres es la causa de esta dificultad. Son varios los factores que pueden poner trabas hacia el objetivo de muchas parejas para ser padres. Uno de los principales, entre los casos en los que el problema viene de la mujer, es el provocado por una obstrucción de trompas.

Cualquier alteración en las trompas puede generar problemas para la concepción, ya sea por malformación, extirpación, falta de permeabilidad (obstrucción) o flexibilidad. Todas estas alteraciones dificultan las funciones de las trompas en un proceso de embarazo. Éstas son recibir el óvulo, facilitar el trayecto de los espermatozoides para que se produzca la fecundación del óvulo y, una vez ha sido fecundado, transportar el embrión hasta el endometrio para propiciar su implantación.

La obstrucción de trompas dificulta todo este proceso y, en consecuencia, el objetivo de conseguir un embarazo. Es por eso que las mujeres con esta patología necesitan la ayuda de la Reproducción Asistida para ser madres.

Con esta ayuda se consigue eludir las dificultades y el objetivo de tener un hijo se convierte en un objetivo factible. A pesar de una intervención médica para solucionar este problema, sin pasar por un proceso de reproducción aumenta el riesgo de tener un embarazo ectópico.

Hay varias pruebas que pueden ayudar a detectar la obstrucción de trompas, algunas menos invasivas que otras, pero en todos los casos sencillas y rápidas de llevar a cabo por el ginecólogo.

La obstrucción de trompas es una de las causas más comunes de infertilidad en los casos de factor femenino. Como bien indica su nombre, esta patología sucede cuando las trompas de Falopio quedan taponadas, provocando así una falta de permeabilidad que dificulta la labor que tienen las trompas en el proceso de embarazo.

Las trompas son dos estructuras (derecha e izquierda) que conectan los ovarios con el útero y que facilitan el transporte de los óvulos y, en una fase posterior, del embrión. Son las encargadas de recibir el óvulo, facilitar el trayecto de los espermatozoides para que se produzca la fecundación del óvulo y, una vez conseguida, transportar el embrión hasta el endometrio para propiciar su implantación.

La obstrucción puede ser unilateral (en el caso de que solo afecte a una trompa) o bilateral (si son las dos trompas las afectadas). En el primer caso, la afectación a la fertilidad de la mujer no es absoluta. Las dificultades aumentan, pero aún así podría quedarse embarazada sin necesidad de ayuda médica. A través de una de las trompas los óvulos pueden completar el proceso necesario para ser fecundados por un espermatozoide.

En el caso que la obstrucción se encuentre en las dos trompas, una obstrucción bilateral, el embarazo no es posible debido a que el óvulo y el espermatozoide no podrán encontrarse, imposibilitando así la fecundación.

A menudo, la obstrucción de trompas puede no presentar ningún síntoma que facilite su detección. De ser el caso, los síntomas más comunes son dolores en la zona pélvica, fiebre, náuseas, sangrados irregulares o vaginitis. Aún así, es muy importante aplicar el tratamiento lo antes posible. En numerosas ocasiones el problema tubárico se detecta cuando la pareja tiene problemas para poder concebir un hijo.

Son varias las causas que pueden provocar una obstrucción de trompas, y algunas son más fáciles de relacionar con la alteración que otras. Una causa directa puede ser la ligadura de trompas, evidentemente, pero la más habitual es una infección relacionada con una enfermedad de transmisión sexual. La alteración en la trompas puede aparecer una vez se ha superado dicha infección, y aparece como consecuencia del proceso.

Una infección puede desencadenar un caso de hidrosalpinx, una alteración que afecta a la trompas a la altura de las fimbrias que conlleva una acumulación de líquido en su interior. Esta acumulación acaba provocando la obturación y los consiguientes problemas de reproducción.

Las enfermedades de transmisión sexual o algún microorganismo también pueden provocar la salpingitis (una inflamación interior de la trompa), otra posible causa de la obstrucción. Esta inflamación puede originarse a través de la vagina y el útero o puede venir por la propagación de la infección de algún órgano próximo a las trompas, como el apéndice. La delicadeza de las trompas, así como la finura de la cavidad, pueden provocar la obstrucción.

La endometriosis también puede ser una causa de esta alteración tubárica. El crecimiento de tejido endometrial fuera del útero puede generar adherencias endometriales que obstruyen las trompas, dificultando a la vez su movimiento.

Haberse sometido a una operación quirúrgica cerca de la zona de la pelvis es otra de las causas que puede provocar esta obstrucción, provocadas por las cicatrices consecuencia de la intervención, así como el uso del DIU como método anticonceptivo. Haber tenido problemas con un embarazo anterior o un aborto con complicaciones son otras de las posibles causas de esta afectación.

Pero también hay otra posible causa que no viene causada por nada en concreto. La obturación de trompas puede ser congénita, existiendo la alteración desde el nacimiento.

Como hemos destacado antes, la nula sintomatología de la obturación, sumado a la no detección del problema en una ecografía realizada en la revisión ginecológica de rutina, provoca que en la mayoría de casos la obturación de trompas se detecte cuando la pareja se realiza pruebas para determinar las posibilidades que tienen de tener hijos.

En el momento de realizar las pruebas una histerosalpingografía es la mejor opción. Consiste en una serie de radiografías tras la inyección de líquido de contraste en el útero. El líquido se distribuye a través de las trompas y en función de dicha distribución se puede apreciar la permeabilidad, o no, de la zona. Los principales problemas de esta prueba es las molestias que provoca a la paciente.

El líquido de contraste es necesario para visualizar la obturación ya que, sin él, con una ecografía normal, es indetectable. Únicamente se vería en el caso que la obturación fuera acompañada por una acumulación de líquido.

Para evitar estas incomodidades a la paciente, la obturación de las trompas también se puede detectar con una histerosongografía. Esta prueba no forma parte del estudio básico que se realiza a cualquier pareja con problemas para conseguir un embarazo, por lo que el médico será quien prescriba su idoneidad en cada caso.

La laporoscopia es la tercera vía con la que podemos evaluar la permeabilidad de la trompas y, en consecuencia, detectar una posible obstrucción. Esta prueba consiste en una pequeña incisión en la zona abdominal, a la altura del ombligo, para facilitar la introducción un dispositivo óptico con el que podremos observar las trompas de manera directa. Así, después de la inserción de un colorante por vía uterina, se podrá analizar su morfología y su permeabilidad.

Esta prueba es la más compleja de todas, por lo que únicamente se lleva a cabo cuando se quieren resolver otros problemas en la zona, como extraer miomas, quistes o en los casos en que se tenga que intervenir tras la detección de endometriosis. Es una técnica quirúrgica que se realiza con anestesia general.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, cuando se detecta una obstrucción de trompas irreversible a una paciente, las opciones de conseguir quedarse embarazada con la ayuda de un tratamiento de Reproducción Asistida son altas. Siempre hay que analizar cada caso con sus características, pero no es una causa que dificulte mucho la evolución correcta del embarazo.

Son dos los tratamientos que, después de analizar cada caso, pueden ser la solución para conseguir tener un hijo. El primer aspecto que determinará qué tratamiento es el más indicado es el grado de obstrucción (si es unilateral o bilateral). En el caso que la obturación únicamente se encuentre en una Trompa (unilateral) la Inseminación Artificial podría ser el tratamiento idóneo (a expensas de los detalles de la muestra de semen con la que contemos).

La Inseminación Artificial es una técnica de Reproducción Asistida que consiste en colocar dentro del útero los espermatozoides seleccionados previamente de una muestra (ya sean de la pareja o de un donante), en el momento en que la mujer está ovulando. Para aumentar las posibilidades de embarazo se estimulan hormonalmente los ovarios y se controla la ovulación para saber cuál es el mejor momento para hacer la inseminación.

Como hemos comentado, este tratamiento es viable en el caso que una de las trompas no esté obstruida. Si la obstrucción es bilateral, con las dos trompas afectadas, la mejor opción es una Fecundación In Vitro. Es una técnica que permite fecundar un óvulo fuera del útero. Una vez fecundados, los embriones resultantes se implantan en el útero de la mujer.

Este tratamiento consta de cinco fases. Se empieza estimulando los ovarios para, cuando alcanzan el punto de maduración idóneo, extraer los óvulos realizando la punción. A continuación se fecundan con la muestra de semen y se inicia el cultivo embrionario. Pasado un máximo de cinco días se realiza la transferencia del embrión al útero de la mujer y se procede a la crioconservación de los embriones sobrantes.

La obstrucción de trompas es una de las causas más habituales cuando los problemas para conseguir el embarazo responden a un factor femenino. El punto más positivo es que, en la mayoría de ocasiones, no es una alteración que provoque grandes problemas para concluir un tratamiento de Reproducción Asistida con éxito. La dificultad también depende del tipo de obstrucción que tenga la mujer, unilateral (una trompa obstruida) o bilateral (las dos trompas obstruidas).

Las trompas son el canal por el que los óvulos, espermatozoides y finalmente los embriones, se desplazan para acabar implantándose en el útero. Cuando se sufre una obturación se dificulta este desplazamiento, por lo que la fecundación del óvulo por parte de los espermatozoides es más complicada. Es por ello que para conseguir el objetivo de quedarse embarazada es necesario la ayuda médica con un tratamiento de Reproducción Asistida.

La detección de la obstrucción de trompas no es sencilla, ya que en una ecografía rutinaria no se percibe y, además, en muchas ocasiones no presenta síntomas hasta el momento en el que la pareja intenta quedarse embarazada. Las causas más habituales son una infección, una inflamación interior de la trompa, puede ser una consecuencia de la Endometriosis o puede aparecer en el post operatorio en una intervención en la zona de la pelvis.

Para confirmar un caso de obstrucción de trompas hay tres pruebas. La histerosalpingografía (una serie de radiografías tras la inyección de líquido de contraste en el útero), la histerosonografía) y la laporoscopia (la única que precisa anestesia general, por lo que es la menos común).

En los casos en los que una mujer tenga problemas para quedarse embarazada debido a una obstrucción de trompas las dos opciones que puede barajar el equipo médico son la Inseminación Artificial y la Fecundación In Vitro. El primer aspecto que determinará la viabilidad de un tratamiento u otro es el nivel de afectación de las trompas.

2020-11-25T11:42:53+00:0017 noviembre 2020|Fertilidad|

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