CIRH

¿Mi estilo de vida puede afectar a mi fertilidad?

Tener unos hábitos saludables es el primer paso para garantizar la fertilidad de una pareja y poder tener hijos con normalidad

Circulan muchas opiniones sobre cómo influye el estilo de vida a la fertilidad de mujeres y hombres y cómo esta puede estar afectada según nuestros hábitos de consumo. En efecto, sí que hay ciertos factores de nuestro día a día que pueden corregirse para no perjudicar la salud y la fertilidad. Cuidarse, comer bien y practicar deporte, evitar el sobrepeso, así como moderar el consumo de alcohol son cuestiones que siempre ayudan a mejorar la fertilidad.

Sobrepeso

Se ha demostrado que tanto la obesidad como el sobrepeso disminuyen la capacidad reproductiva de la mujer  ya que la alteración del ciclo menstrual afecta a la ovulación de la mujer, y ello puede dificultar conseguir el embarazo de forma natural.

El sobrepeso se mide a través del Índice de Masa Corporal (IMC), entendido como el cociente entre el peso de cada persona y su estatura elevada al cuadrado. Existen unos cálculos a tener en cuenta, partiendo de la base de que cuando el resultado del IMC es superior a 25, existe sobrepeso.

En estos casos de obesidad y sobrepeso es muy recomendable consultar siempre a un especialista, no sólo para conocer las opciones y los riesgos ante el embarazo, sino para tener una gestación más saludable.

Dieta y ejercicio físico

De cara a buscar el embarazo, se aconseja corregir los problemas tanto de bajo peso como de obesidad, a través de una dieta equilibrada y la mejora de los hábitos. Aunque no existen dietas milagro para aumentar la fertilidad, sí que hay algunos consejos de alimentación que puedes seguir como ingerir mayor cantidad de ácidos grasos monoinsaturados como el aceite de oliva virgen u optar por la dieta mediterránea. El ejercicio físico moderado es sin duda una buena herramienta para controlar el peso.

Tabaco, alcohol y cafeína

El consumo de tabaco afecta a la calidad de los ovocitos y también a la calidad de los espermatozoides, puede ser que aumente la tasa de abortos y que disminuya no sólo la posibilidad de tener un embarazo espontáneo sino también la posibilidad de éxito en los tratamientos de reproducción asistida.

Además, está demostrado que fumar disminuye la fertilidad natural, tanto en mujeres como en hombres y reduce las posibilidades de éxito de técnicas de reproducción asistida. El consumo de alcohol es perjudicial sobre todo de cara al desarrollo del embarazo porque puede tener un efecto negativo en el bebé. El alcohol en el varón también altera la calidad del semen, influye en la libido y puede provocar alteraciones en la erección.

En el caso del café, si se consume una gran cantidad de cafeína se incrementa el riesgo de tener abortos, por eso se recomienda limitar la ingesta de café.

Estrés

El estrés y la ansiedad también se relacionan con la fertilidad ya que afectan al estado de ánimo tanto en el hombre como en la mujer. Según Helga Pallàs, psicóloga del CIRH, “el estrés es la principal causa de abandono de tratamientos de reproducción asistida”.

Relaciones sexuales

Cuando se busca el embarazo, se recomienda mantener una frecuencia de 2 ó 3 relaciones por semana, es bueno no obsesionarse en los días fértiles, pero sí que es importante tener en cuenta la semana en la que se produce la ovulación para buscar el embarazo.

Próximos pasos

Es importante tener en cuenta que unos buenos hábitos de vida saludables protegen la salud reproductiva. Si tienes dificultades para conseguir el embarazo, es importante consultar con un especialista si, pasados 12 meses, no consigues la gestación (y 6 meses si eres mayor de 35 años).

En cualquier caso, es recomendable el diagnóstico específico en cada caso. No dude en contactar el equipo médico del CIRH, estaremos encantados de ayudarle.