La nutricionista Laia Pascual habla de alimentación y embarazo

Publicado el 8 agosto 2022 |Última actualización el 9 agosto 2022 |Actualidad.|

Laia Pascual, nutricionista especialista en fertilidad de CIRH: “En un tratamiento de reproducción asistida, la nutrición forma parte del proceso”

Está más que comprobado que la dieta y el estilo de vida influyen de manera significativa en la salud: alimentarse de manera equilibrada es un factor fundamental para mantenernos sanos y, por tanto, tiene también un impacto positivo en la fertilidad.

La nutrición es clave durante la búsqueda de embarazo, la gestación y la lactancia y, por eso, en CIRH integramos los beneficios de esta disciplina en todos los tratamientos de reproducción asistida pensando en una buena alimentación para quedar embarazada. Nuestra nutricionista, Laia Pascual, nos detalla en esta entrevista en qué consiste su trabajo diario en el centro y profundiza en cómo nutrición y embarazo van de la mano y cómo una adecuada alimentación puede beneficiar a los pacientes de CIRH.

¿Cómo llegaste al mundo de la nutrición?

Desde pequeña tuve muy claro que el sector sanitario era a lo que me iba a dedicar en un futuro. Fue unos años más tarde cuando tomé conciencia de lo importante que es cuidar de uno mismo, alimentarse saludablemente y mantenerse activo. Entonces, decidí emprender este camino.

¿Cómo fue tu camino hasta llegar a especializarte en nutrición femenina?

Mi idea principal, cuando comencé el grado, era la de especializarme en nutrición deportiva. No obstante, conforme avanzaba en mis estudios, se me despertó un gran interés por la nutrición clínica. Por varios motivos, tuve un gran acercamiento al ámbito ginecológico, hecho que hizo que quisiera indagar en su relación con la nutrición, y descubrí un mundo nuevo. De hecho, en el grado universitario no se profundiza en la influencia de la nutrición en el campo reproductivo, por lo que toda mi formación en esta especialidad ha sido complementaria.

¿Cómo influye la nutrición en la salud de la mujer?

En general, las mujeres tienen una mayor dificultad que los hombres para conseguir una buena situación nutricional y esto se debe, en parte, a que se hace necesario cubrir mayores necesidades de nutrientes con un menor aporte calórico diario.

De hecho, en etapas clave como la búsqueda de embarazo, la gestación, la lactancia y la menopausia, cualquier alteración nutricional en la mujer puede tener más impacto a nivel de salud.

¿Y en la fertilidad, que es el ámbito en el que trabajas en CIRH?

En fertilidad, el primer paso desde el punto de vista nutricional es asegurar una ingesta alimentaria óptima tanto a nivel cuantitativo como cualitativo. Es muy importante evaluar exhaustivamente los hábitos alimentarios del paciente para poder prever posibles déficits y/o excesos nutricionales y, posteriormente, corregirlos mediante una dieta equilibrada. De esta manera, evitamos que cualquier desequilibrio nutricional pueda comprometer las probabilidades de conseguir un embarazo.

¿Hay alimentos que ayudan a mejorar la fertilidad? ¿Y a empeorarla?

Hay una serie de alimentos de carácter antiinflamatorio y antioxidante que contribuyen a mejorar la calidad de los ovocitos, muy interesante por ejemplo en mujeres con baja reserva ovárica, hablamos de vegetales coloridos como la remolacha, la zanahoria, los arándanos, las espinacas, etc. También hay alimentos que pueden mejorar la calidad del esperma, favoreciendo la movilidad y morfología espermática, por ejemplo, las nueces de Brasil que aportan selenio o el pescado azul como el salmón rico en omega 3. Hay otras conductas oxidativas que, en cambio, pueden empeorar la fertilidad femenina y masculina, como serían los disruptores endocrinos, el tabaquismo, el consumo de alcohol y el sedentarismo, entre otros.

¿Cuál es la importancia de la nutrición en los pacientes de reproducción asistida?

Existe una estrecha relación entre la fertilidad (sea tanto natural como por reproducción asistida) y la nutrición. Una buena alimentación integrada en la rutina diaria de los pacientes que van a someterse a un proceso de reproducción asistida puede ayudar a mejorar el ambiente de la zona en la que se va a implantar el embrión, sobre todo si presentan patologías de carácter inflamatorio. Un ambiente con presencia de inflamación y radicales libres (llamado técnicamente estrés oxidativo) podría empeorar las tasas de implantación embrionaria. Por ello, remarcamos la importancia de crear hábitos saludables constantes a través de la alimentación y otros cambios en el estilo de vida.

¿Hay algunas pautas generales que las pacientes de reproducción asistida deban seguir? ¿Y los hombres?

Cada caso es único y hay que tratarlo de forma individualizada. En este sentido, no existe una única dieta para quedar embarazada. No obstante, es importante aumentar la ingesta de frutas y verduras coloridas: son ricas en antioxidantes, unos compuestos que atenuarán el estrés oxidativo presente en el organismo. Consumir omega 3, presente en pescado azul, frutos secos y semillas, entre otros, también contribuirá a resolver la inflamación existente. Eliminar el tabaco y el alcohol siempre será una acertada decisión. Por lo que respecta a la actividad física, es recomendable evitar tanto el sedentarismo como un exceso de ejercicio físico.

¿En qué medida influye la nutrición en un tratamiento de reproducción asistida?

En un tratamiento de reproducción asistida, la nutrición siempre forma parte del proceso y resulta tener un papel clave en el abordaje del paciente: esto sería sobre todo en casos con alteraciones hormonales o metabólicas como la endometriosis, el Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP), el hipotiroidismo e incluso en casos de disbiosis o baja reserva ovárica.

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