¿Cuál es la diferencia entre la donación de ovocitos y embriones?

La donación de ovocitos y la donación de embriones son dos tratamientos de reproducción asistida que pueden permitir a una mujer sola o una pareja conseguir el objetivo de formar una familia. El equipo médico, después de evaluar cada caso, es el responsable de decidir qué tratamiento es el más adecuado en función de la casuística de cada paciente.

En cualquier tratamiento en el que se cuenta con una donación hay que tener en cuenta y valorar el gesto de las personas que han decido donar. En los casos de la donación de óvulos las donantes, de manera desinteresada, realizan un proceso de estimulación para poder producir los máximos óvulos posibles para ayudar a una mujer a conseguir el objetivo de ser madre.

En el caso de la embriodonación el proceso de la fecundación ya está completado con anterioridad, por lo que se puede avanzar directamente hasta el momento de la transferencia. En este caso, la donación proviene de una mujer o una pareja que han iniciado un proceso de reproducción asistida y, en el momento en el que deciden que no quieren repetir el proceso (ya sea porque no quieren más hijos o porque no quieren seguir intentándolo) siguen conservando embriones congelados y deciden donarlos para otras mujeres o parejas.

Otro aspecto que diferencia a ambos tratamientos es la posibilidad de realizar un emparejamiento genético más o menos preciso. En el caso de la donación de óvulos, además de encontrar una donante con fenotipo parecido a la paciente receptora, se realizará a la donante un test de portadores y, posteriormente, se hará emparejamiento genético con el donante de semen o con la pareja masculina de la paciente (que también se habrá realizado el test de portadores). En el caso de la donación de embriones, la similitud fenotípica entre la pareja donante y receptora se buscará igual pero el emparejamiento genético no será siempre posible ya que, en muchos casos, los embriones donados fueros generados con anterioridad a la aparición de los test de portadores.

La donación de ovocitos es un tratamiento de reproducción asistida en el que se fecunda un óvulo de una donante con el semen de la pareja (en caso que la haya y su semen tenga buena calidad) o con el semen de un donante, en cuyo caso el proceso se denomina doble donación. Este tratamiento se realiza mediante una fecundación in vitro, es decir, la fecundación del óvulo de la donante se realiza en el laboratorio.

Este tratamiento es suele recomendar para las pacientes que quieren ser madres, pero no pueden contar con óvulos propios de calidad. Esta situación se puede dar por diferentes factores. La principal causa en la que se puede pensar es una cuestión de edad. Cuando una mujer aplaza el proyecto de ser madre, en ocasiones, cuando se quiere buscar el deseado embarazo, la calidad de los óvulos no es suficiente.

No hay que olvidar que a partir de los 35 años la reserva ovárica de la mujer desciende de manera acentuada, por lo que es mucho más complicado poder iniciar un tratamiento con óvulos propios. No obstante, esta no es la única causa. La calidad de los óvulos puede ser insuficiente por alteraciones hereditarias u otros problemas que pueden afectar una ovulación adecuada.

La posibilidad de seguir este tratamiento es gracias a las donantes que, de manera desinteresada, deciden donar sus óvulos para que otras mujeres consigan el sueño de ser madre. Nuestras donantes son mujeres de entre 18 y 34 años que, después de un análisis médico exhaustivo, han iniciado el proceso para convertirse en donantes.

La donación de embriones es un tratamiento de reproducción asistida en el que se utilizan embriones de otras mujeres o parejas que, tras los tratamientos realizados, todavía tienen embriones congelados. En algunas ocasiones se decide donar estos embriones para otras mujeres o parejas que puedan necesitarlos para ser madres y padres. Esto no pasa siempre, ya que hay casos en los que la mujer o la pareja no consiguen el embarazo a la primera y necesitan usar todos los embriones que han evolucionado favorablemente tras la fecundación.

Esta decisión es siempre muy personal. Cuando una mujer o una pareja llegan a este momento en el que tomar la decisión normalmente es porque han conseguido tener el número de hijos deseado y ya no quieren seguir intentando aumentar la familia.

Estos embriones han sido observados por el equipo de embriólogos y considerados aptos para una futura transferencia.

En estos casos se realiza la transferencia del embrión congelado, que mantiene su calidad previamente analizada para poder evolucionar favorablemente. El proceso de fecundación del óvulo ya ha sido realizado previamente, cuando la mujer o la pareja donante se encontraban en el proceso. En este tratamiento el embrión que se transfiere se encuentra en estadio de células, lo que significa que fue congelado entre el segundo y tercer día de evolución o en estadio de blastocisto, lo que significa que fue congelado el quinto o sexto día de evolución.

Antes de la transferencia la paciente tiene que seguir un proceso de preparación del endometrio, una fase que siempre es necesaria para la mujer que se somete a cualquier tratamiento de reproducción asistida en el que la última fase sea la transferencia de un embrión.

El equipo médico es el que, después de evaluar las pruebas y analizar el caso individual de cada paciente, explicará cuál es la mejor opción de tratamiento para iniciar el proceso. Cada uno de ellos tiene sus particularidades que lo hacen más aconsejable en una ocasión u otra.

La donación de óvulos suele ser un tratamiento que se indica en los casos en los que a la mujer se le ha detectado algún problema ovárico (ya sea que no producen óvulos o bien que los óvulos no tengan suficiente calidad para poder conseguir un embarazo), sufre alguna enfermedad genética, alguna anomalía cromosómica o alguna enfermedad que contraindica la estimulación ovárica, si lleva varios intentos con óvulos propios sin conseguirlo, o bien si tiene más de 43 años. Además, en este caso también hay que tener en cuenta si puede contar con semen de la pareja o precisa de un donante de semen, ya sea porque su pareja es otra mujer o porque su pareja sufre azoospermia o su semen no tiene suficiente calidad.

En cambio, la embriodonación se recomienda sobre todo en los casos en los que la mujer quiera ser madre soltera y pueda tener las mismas alteraciones genéticas, cromosómicas o de salud que en al caso de la donación de óvulos. También es una buena opción valorada por el equipo médico en los casos en los que se hayan realizado intentos reiterados de embarazo con sus propios óvulos sin éxito o también que supere los 43 años de edad.

Entre la gran variedad de tratamientos que ofrece la reproducción asistida, las opciones en las que se recurre a una donación son una gran oportunidad para muchas mujeres que no pueden contar con la posibilidad de conseguir el embarazo con sus óvulos. Los dos tratamientos que hemos comentado en este artículo son opciones habitualmente recomendadas según el perfil de la paciente. Cada uno tiene sus características y sus beneficios, pero el equipo médico será el que recomendará en cada caso la mejor opción.

No hay que olvidar que en ambos casos el tratamiento es posible gracias al gesto de una mujer o de una pareja que ofrecen sus gametos para otras mujeres o parejas. Es una opción muy válida, por ejemplo, en los casos de maternidad tardía. También es importante no olvidar que no todas las mujeres pueden ser donantes de óvulos. Un equipo de especialistas evaluará cada caso y analizará su idoneidad para poder donar óvulos. Asimismo, algo parecido sucede con los embriones, que no todos pueden usarse para la donación, tienen que ser aptos para realizar la transferencia.

En CIRH contamos con óvulos disponibles para que nuestras pacientes puedan iniciar el tratamiento sin lista de espera.

7 julio 2021|Fertilidad|

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