CIRH

Cómo reaccionar ante los comentarios de tus amigos, familiares, cuando intentan ayudarte

Trivializar la situación o dar consejos para quitarle hierro al asunto, puede generarte aún más estrés. ¿Cómo ayudar y no herir sus sentimientos?

Se estima que en España una de cada seis parejas en edad reproductiva tiene problemas para concebir. Hoy en día tomar la decisión de tener un hijo no es fácil, las parejas ya no tienen la misma estabilidad económica y sentimental y vamos atrasando tanto el momento que después nos entran las prisas. Lo que muchas veces no nos hemos parado a pensar es que si decidirlo es difícil, concebirlo en muchas ocasiones también. Por todo ello, los tratamientos en Reproducción Asistida son cada vez más demandados en nuestro país y en el resto del mundo.

Combatir el estrés del tratamiento

Aunque el origen del problema sea una cuestión fisiológica, y las causas puedan ser de origen masculino, femenino o mixtas, hay una carga psicológica muy importante cuando tienes problemas en concebir. Para vosotros es algo natural y lo más deseado y nadie cuenta con que va a tener dificultades. “Desear tener hijos y tener dificultades para conseguirlo es una situación que altera el proyecto de vida de las personas y puede generar mucho estrés a todos los niveles”, afirma Helga Pallàs, Psicóloga del CIRH. Por esta razón, es importante no añadir estrés al estrés, que el círculo que te rodea sepa apoyarte y no recibir comentarios desafortunados que os hagan sentir incómodos. “Ante una situación de infertilidad, es habitual que se produzca un cierto aislamiento social y personal: Muchas veces la infertilidad se lleva en secreto y se evitan ciertas situaciones sociales o reuniones familiares. Pero deberíamos poder hablar con nuestros seres queridos y sentirnos arropados en una situación así y no al revés”, afirma Pallàs. Para ello, lo mejor es marcar los límites y contar lo que vosotros queráis, para no sentirnos heridos de alguna manera por posibles comentarios y consejos que puedan darnos que puedan sentarnos mal, aunque la intención sea de querer ayudarnos.

Cuestión social

El origen del problema radica en que la sociedad ha estigmatizado el concepto y presupone que tener un hijo es algo natural y fácil de conseguir, pero en muchos casos, no es así.

Tal y como apunta Pallàs: “La mayoría de la gente cercana tiene ganas de ayudar pero no sabe cómo hacerlo, falta mucha pedagogía social de la infertilidad”. En el caso de estar cerca de una pareja que esté pasando por dificultades para concebir, si realmente queremos ayudar, hay que tener cuidado en cómo enfocar algunos temas que pueden ser delicados y lo más importante, no banalizar la situación. Saber ponerse en la piel del otro en situaciones así es muy importante.

Los 5 tópicos más típicos de tu entorno y familiares cuando quieren ayudar…:

  1. Seguro que han intentado más de una vez quitarle hierro al asunto cuando te ven desanimada relativizando con frases del tipo “intenta mirarlo de otra manera y valorar las cosas que tienes”. Sin embargo, escuchar estos consejos no hace que te sientas mejor, sin embargo sí puedes elegir no tomártelos en serio y evitar verte afectada por ellos. Piensa que no son malintencionados en ningún caso y que la gente que te quiere se esfuerza por ser comprensiva. Tienes que tener en cuenta que a menos que ya hayas pasado por ello es difícil entender cómo son realmente la infertilidad y el tratamiento, y por este motivo, puede que tu familia y amigos no reaccionen como a ti te gustaría. Intenta limitar tus pensamientos negativos y salir reforzada de la situación, apoyándote en aquellas personas con las que más cerca te sientas.
  2. Cuando te dicen el típico comentario de “Date tiempo y no te obsesiones, verás que así si…”. Sabes que esta es una afirmación falsa, la fertilidad depende de muchos factores, no solo del estrés, pero lo sabes porque estás pasando por ello. Tienes que tener en cuenta que la gente no es conocedora del tema médico ni es consciente de las dificultades que pueden surgir a la hora de plantearse buscar el embarazo. No te sientas mal, intenta no darle importancia y quitarte cualquier tipo de presión externa.
  3. Otro de los típicos comentarios suele ser que alguien te sugiera recurrir a la adopción y que a ti te sienta como una puñalada. Otra dificultad de compartir tu situación con los demás es que todo el mundo parece tener una opinión cuando se trata de fertilidad, ¡y te explicarán lo que ellos creen que deberías hacer! No estás obligada a informar ni compartir los detalles de tu situación, piensa que todo el mundo puede opinar pero nadie sabrá por lo que estás pasando a menos que lo hayan vivido. No se lo tomes a mal, ellos quieren lo mejor para ti y buscan opciones para ayudarte.
  4. Otro tópico es cuando tienes que aguantar las quejas de tus amigos sobre la educación de sus hijos o las dificultades que tienen con ellos. Sin embargo, tu no estas para escuchar hablar de hijos y mucho menos para dar consejos sobre ello… Pero piensa que lo hacen sin pensar, que están compartiendo parte de su vida contigo porque tú eres su amiga y tu opinión es importante para ellos. Si llega un punto que te afecta de forma negativa intenta, puedes suavizar la situación cambiando de tema, incluso espaciando los momentos de pasarlos con ellos y con sus hijos..
  5. Seguro que te habrán dicho también el típico “todo irá bien” o “todo se solucionará”, que te sirven de consuelo en el momento y a todos nos gusta escuchar en momentos de dificultades pero sabes que puede ser un error ya que con ello puedes crearte falsas expectativas y a la larga no sirve para nada.
  6. “¿Y para cuándo entonces?” suele ser otra de las típicas frases que corres el riesgo de escuchar en las comidas familiares de navidad. No te sientas mal, puedes elegir contarlo o no contarlo y pensar que cualquiera de las dos situaciones va a provocar ciertas situaciones incómodas delante de tanta gente. Piensa que ellos no lo hacen con mala intención y tú no tienes porqué explicar a todos tus familiares que sigues un tratamiento de reproducción asistida. Responder a preguntas sobre tu fertilidad y el tratamiento que sigues puede hacer surgir todo tipo de emociones difíciles de manejar. A qué personas decidas contarlo y qué les digas exactamente depende de tu relación con ellos, pero no deberías sentirte obligada a tener que informarles de tu situación. En definitiva, actúa según lo que te a ti te haga sentir bien.

Todo esto es válido también para el hombre aunque no lo expresen tanto con ellas.

Lo más importante tanto para las parejas que les cuesta concebir como para el resto es que acepten que tener dificultades para conseguir un embarazo es una situación mucho más común de lo que se parece, que actualmente afecta a 1 de cada 6 parejas.  Tras unos meses sin conseguir el embarazo, es recomendable visitar a un especialista (pasados 6 meses cuando la mujer es mayor de 35 años, 12 en el caso de menos de 35) para conseguir la solución más adecuada a cada situación.

Para cualquier duda o consulta relacionada con este u otros temas relacionados, no dudes en contactar el equipo médico del CIRH, estaremos encantados de ayudarte.