Anticoncepción masculina: la vasectomía

La vasectomía es la técnica anticonceptiva masculina más consolidada. Mediante una sencilla intervención quirúrgica secciona y liga los conductos para evitar que el semen contenga espermatozoides.

¿En qué consiste la vasectomía?

La anticoncepción masculina es posible gracias a la técnica de la vasectomía, un método anticonceptivo quirúrgico que consiste en la sección y ligadura de los conductos deferentes para conseguir que el semen eyaculado no contenga espermatozoides. Es una técnica muy consolidada que se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local.

Una vez realizada la intervención se deben dejar pasar unas 30 eyaculaciones para realizar los seminogramas post vasectomía y durante este periodo es aconsejable seguir usando otros métodos anticonceptivos. Después de este tiempo, se comprueba la pérdida de fertilidad.

¿La vasectomía es reversible?

La vasectomía puede ser reversible. Si un hombre quiere recuperar la fertilidad puede revertirla mediante una vaso-vasostomía, una intervención quirúrgica con la que se vuelven a unir los conductos separados por una vasectomía.

Además, los hombres que quieran someterse a una vasectomía pueden congelar su semen previamente por si en un futuro lo requieren. También se pueden obtener espermatozoides de una biopsia testicular para posteriores tratamientos de fecundación in vitro.